¿Cuáles han sido los principales retos que has afrontado en el proyecto de estas 4 viviendas de Bachiller?
Uno de los principales retos fue transformar una antigua planta de oficinas en cuatro viviendas de alto nivel. No se trataba solo de redistribuir, sino de reinterpretar completamente el espacio para convertirlo en hogares luminosos, amplios y con identidad propia. Las oficinas suelen tener estructuras muy compartimentadas o demasiado diáfanas, instalaciones pensadas para otro uso y una lógica muy distinta a la residencial. Aquí el desafío fue dotar a cada vivienda de jerarquía espacial, privacidad y máximo confort, garantizando el aislamiento acústico/térmico, la eficiencia energética y la calidad constructiva.
¿Y en qué te has inspirado para diseñarlas o cuales han sido tus referencias?
Nos inspiramos en un concepto de vivienda contemporánea, pensada para el bienestar diario, tratando de conseguirlo a través de estancias grandes, zonas de día abiertas pero equilibradas, y materiales nobles que transmiten calidez. Además, estamos en una de las mejores zonas residenciales de Valencia, un entorno consolidado y con todos los servicios, y al abrigo de unos de los pulmones verdes de la ciudad, los jardines de Viveros, además del Club de Tenis de Valencia, que te ofrece la práctica de varios deportes, gimnasio, spa, piscinas y varios restaurantes. Por ello, las viviendas debían estar a la altura tanto del lugar como del futuro propietario.
¿Cuáles serán los principales beneficios que disfrutará el cliente final?
El principal beneficio es que el cliente adquiere una vivienda que combina la personalidad de una intervención integral sobre un edificio existente, con el confort y las garantías de una obra nueva. Hemos trabajado con distribuciones muy funcionales y limpias, maximizando la superficie útil, con muchísima capacidad de almacenaje —que es algo que el cliente valora enormemente—, y una selección de materiales de primer nivel que no solo aportan estética, sino durabilidad y un mantenimiento controlado.
¿Y qué opinión tienes de la selección de partners que ha escogido JMC Homes?
En cuanto a los partners, entendemos que la elección por parte de JMC Homes, es clave. La compañía trabaja con primeras marcas y eso se percibe en cada detalle. La colaboración con Porcelanosa Grupo aporta un plus diferencial: calidad en revestimientos, baños, cocinas y soluciones técnicas que elevan el estándar del proyecto. Cuando los materiales y la ejecución están alineados, el resultado es coherente. Y eso el cliente final lo nota cuando entra en la vivienda, pero sobre todo cuando hace uso de ella.
¿Qué aspectos destacarías de la manera en cómo JMC selecciona y aborda los proyectos residenciales? ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con ellos?
Destacaría, sobre todo, su visión estratégica. JMC es muy exigente y selectiva, buscando ubicaciones premium, con un gran potencial de revalorización y calidad de vida. En este caso, Bachiller 1 se en encuentra una zona residencial tranquila, bien conectada y rodeada de zonas verdes. Su manera de abordar los proyectos es integral: desde la captación y adquisición del inmueble hasta el diseño, ejecución y entrega final. Eso permite que todo el proceso esté controlado y que el cliente tenga un único interlocutor, algo que aporta muchísima tranquilidad y confianza.
Mi experiencia trabajando con ellos ha sido fluida y maravillosa. Hay una apuesta clara por la calidad, por el detalle y por un diseño atemporal, que trascienda modas. Además, la atención al cliente es muy personalizada; no se trata solo de proyectar y vender una vivienda, sino de acompañar al futuro propietario /usuarios en todo el proceso.
Al final, eso es lo que convierte este proyecto empresarial, en algo excepcional.